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Abrir un restaurante: todos los trámites, paso a paso

Titulación, formación obligatoria, presupuesto, licencia, ayuntamiento y forma jurídica: el recorrido completo para abrir un restaurante en Francia.

Abrir un restaurante en Francia no exige ninguna titulación de cocina. Esto sorprende a muchos emprendedores y explica por qué tantos proyectos arrancan torcidos: se cree que lo difícil es lo técnico, cuando en realidad lo difícil es lo administrativo, lo financiero y lo comercial. Este artículo recorre todo el camino, en el orden en que usted lo va a vivir.

¿Quién puede abrir un restaurante y con qué condiciones?

La restauración es una actividad comercial libre. Cualquier persona mayor de edad, con capacidad jurídica y sin inhabilitación para administrar puede lanzarse. No hace falta un título de cocina ni un pasado entre fogones.

Lo que está regulado no es su trayectoria: son sus obligaciones una vez abierto el establecimiento. Higiene, seguridad, accesibilidad, información al cliente y licencia: ahí están los puntos de control reales.

Las condiciones que se exigen de verdad

  • Ser mayor de edad y no estar inhabilitado para ejercer una actividad comercial
  • Constituir una empresa y obtener un número SIRET
  • Contar en plantilla con al menos una persona formada en higiene alimentaria (APPCC/HACCP, 14 horas)
  • Disponer de licencia si quiere vender alcohol
  • Declarar el establecimiento ante la DDPP antes de la apertura

Para los ciudadanos de fuera de la Unión Europea se necesita una tarjeta de residencia que autorice el ejercicio de una actividad comercial. Ese es el único filtro real de entrada al oficio.

El caso del traspaso de un local en funcionamiento

Comprar un fondo de comercio suele salir más caro en la compra que montar un negocio desde cero, pero más barato en el conjunto. Se queda usted con un local que cumple normativa, con equipamiento de cocina instalado, a veces con una licencia y, sobre todo, con un histórico de facturación comprobable.

Pida los tres últimos balances, los registros de caja y el contrato de arrendamiento. Un local por el que han pasado cuatro explotadores en seis años cuenta algo que el vendedor no va a contarle.

¿Qué titulación hace falta para abrir un restaurante? La respuesta honesta

Ninguna. La pregunta «qué titulación hace falta para abrir un restaurante» se busca más de cien veces al mes en Google, y la respuesta cabe en una palabra. Puede abrir un restaurante sin título, e incluso sin experiencia profesional en cocina.

Sí existen, en cambio, dos formaciones obligatorias según lo que quiera ofrecer. No acreditan un nivel: certifican que alguien, en su casa, conoce las reglas.

La formación en higiene alimentaria HACCP

Es la formación obligatoria número uno. Dura 14 horas repartidas en dos días y cuesta entre 250 y 500 euros. Cubre la cadena de frío, la trazabilidad, el plan de limpieza, las temperaturas de conservación y la gestión de las no conformidades.

Basta con que la haya cursado una sola persona del establecimiento. Puede ser usted, su jefe de cocina o alguien del personal fijo. Ojo: si esa persona se marcha, tendrá que sustituirla por otra persona formada.

Hay exención si posee una titulación de nivel V o superior en restauración (título de cocina, formación profesional del sector) o si acredita tres años de experiencia como gestor o explotador en el sector alimentario.

El permiso de explotación

Pasa a ser obligatorio en cuanto vende bebidas alcohólicas. La formación dura 20 horas en tres días, o 6 horas si acredita diez años de experiencia como explotador. Calcule entre 400 y 600 euros.

En el temario: la legislación sobre despachos de bebidas, la protección de menores, la lucha contra la embriaguez en la vía pública, los horarios de cierre y las responsabilidades del gerente. El permiso tiene una validez de diez años.

Sobre el terreno, lo que nunca falta es la titulación. Lo que falta es la tesorería del cuarto mes, cuando ya pasó la novedad y la clientela habitual todavía no se ha consolidado.

¿Conviene formarse igualmente?

Con la formación legal basta para abrir. No basta para aguantar. Si nunca ha trabajado en cocina, pase tres meses trabajando en un establecimiento parecido al suyo antes de firmar nada.

En tres meses aprenderá lo que ninguna formación para abrir un restaurante transmite: el ritmo de un servicio a tope, la gestión de las cancelaciones, el coste real de una ficha técnica mal calculada.

El estudio de mercado, el concepto y la ubicación

Antes del presupuesto y antes de la forma jurídica está el terreno. Un estudio de mercado serio no exige contratar a una consultora. Exige diez días de trabajo metódico.

Lo que debe contener su estudio de mercado

  • El recuento de personas que pasan por delante del local, en tres franjas horarias, entre semana y el fin de semana
  • La lista de competidores en un radio de 500 metros, con su ticket medio y su horario de apertura
  • La composición del área de influencia: oficinas, viviendas, colegios, flujo turístico
  • Los hábitos de consumo locales, observados en sala y no supuestos

Abrir un restaurante en un pueblo pequeño no sigue las mismas reglas que abrirlo en París. En zona rural la competencia es escasa, pero el volumen también: su facturación dependerá de la fidelidad y de los eventos locales. En París hay flujo, pero el alquiler y el derecho de traspaso se comen una parte enorme de la financiación inicial.

Elegir la ubicación

La ubicación pesa más que la carta en el éxito de una apertura. Compruebe que el uso del local permite la actividad de restauración, que la extracción de humos es posible o ya está instalada, y que los estatutos de la comunidad no la prohíben.

La extracción es la trampa clásica. Crear un conducto en un edificio que no lo tiene cuesta entre 15.000 y 60.000 euros, cuando es técnicamente viable. Pida presupuesto antes de firmar el arrendamiento comercial, nunca después.

Definir un concepto que se sostenga en una cuenta

Un concepto se resume en una frase y se comprueba en una cuenta. Bistró de barrio, cocina del mundo, restauración rápida, taberna reinterpretada, mesa gastronómica: cada tipo impone un ratio de materia prima, un tamaño de brigada y una amplitud de servicio distintos.

Abrir un restaurante de comida rápida exige menos personal en sala y un espacio de producción compacto, pero requiere mucho volumen. Una mesa gastronómica invierte la ecuación: pocos comensales, margen unitario alto y máxima exigencia en el producto y en el equipamiento.

¿Qué presupuesto hay que prever para abrir un restaurante?

Es la pregunta más repetida después de la de la titulación. No existe una cifra única, pero sí órdenes de magnitud sólidos según el formato y la superficie.

FormatoInversión inicialAportación propia esperadaPartida más pesada
Comida rápida, 30 m², para llevar60.000 a 120.000 €20.000 a 35.000 €Acondicionamiento y equipamiento de cocina
Bistró de barrio, 40 comensales150.000 a 250.000 €45.000 a 75.000 €Derecho de traspaso y obras
Traspaso de un fondo de comercio equipado120.000 a 300.000 €40.000 a 90.000 €Precio del traspaso
Restaurante tradicional, 70 comensales250.000 a 500.000 €75.000 a 150.000 €Obras y cocina profesional
Mesa gastronómica400.000 € en adelante120.000 € en adelanteEquipamiento y masa salarial

Los bancos suelen pedir una aportación propia del 25 al 30 % del plan de financiación. Por debajo, el expediente rara vez pasa, salvo con aval externo o préstamo de honor.

El presupuesto para abrir un local de comida rápida

Un punto de venta de restauración rápida sigue siendo la entrada más barata al oficio. Poca superficie, cocina a la vista, sin zona de lavado pesada, servicio reducido. Calcule entre 60.000 y 120.000 euros para montarlo desde cero, la mitad si traspasa un local ya equipado.

Cuidado con las franquicias: el canon de entrada se suma al resto, a menudo entre 15.000 y 50.000 euros, más un royalty sobre la facturación. A cambio, se lleva una marca conocida y unos procesos. Usted decide si compensa.

Lo que los emprendedores olvidan presupuestar

  • El fondo de maniobra de los seis primeros meses, entre el 15 y el 25 % del presupuesto total
  • Las fianzas del arrendamiento, a menudo tres meses de alquiler
  • Los seguros multirriesgo profesional y de responsabilidad civil de explotación
  • El software: TPV, reservas, contabilidad, menú con código QR para restaurante
  • La comunicación de apertura y la rotulación exterior

¿Cómo abrir un restaurante sin dinero?

Sin ninguna aportación es muy difícil. Con una aportación modesta hay varias palancas. El préstamo de honor de redes como Initiative France o Réseau Entreprendre, sin intereses ni garantías, va de 5.000 a 50.000 euros y sirve de efecto palanca ante el banco.

Añada el arrendamiento financiero del equipamiento, el arrendamiento de industria, que permite explotar un negocio sin comprarlo, la ACRE para la exoneración parcial de cotizaciones el primer año, y las ayudas regionales. El arrendamiento de industria sigue siendo la mejor puerta de entrada cuando falta tesorería.

Forma jurídica y constitución de la empresa

La elección de la forma jurídica condiciona su protección, su fiscalidad y su cobertura social. Tres opciones cubren prácticamente todos los casos.

Las formas adecuadas para la restauración

La SASU o SAS equipara al administrador con un asalariado: protección social completa, cotizaciones altas y ninguna carga si no hay remuneración. Es hoy la opción mayoritaria, sobre todo cuando entran varios socios en el capital.

La EURL o SARL sitúa al gerente mayoritario en el régimen de trabajadores autónomos. Cotizaciones más bajas, cobertura menos generosa y una cotización mínima exigible aunque no haya ingresos. Encaja en un proyecto familiar o en un explotador en solitario que quiera optimizar su retribución.

La micro-empresa sigue siendo viable para una explotación muy pequeña, un food truck o una actividad de catering a domicilio. El límite de 188.700 euros de facturación y la imposibilidad de deducir el IVA la descartan en cuanto se alquila y se acondiciona un local.

Los trámites de constitución

Todo pasa por la ventanilla única del INPI. Allí presenta los estatutos, el certificado de depósito del capital, el anuncio legal, el documento de identidad y el justificante de domicilio social. El SIRET suele llegar en una a tres semanas.

La constitución de la empresa va acompañada de una declaración de actividad ante la DDPP al menos quince días antes de la apertura del restaurante, y de la afiliación a un servicio de prevención de riesgos laborales desde la primera contratación.

Licencia de despacho de bebidas, higiene y autorizaciones

Este es el bloque normativo. Es sencillo una vez cartografiado, y caro cuando se descubre demasiado tarde.

¿Qué licencia hace falta para vender alcohol?

Para vender alcohol durante las comidas basta con la licencia de restaurante. Para servir en barra, al margen de una comida, hace falta una licencia de despacho de bebidas para consumo en el local.

La licencia 3 cubre las bebidas del grupo 3: vino, cerveza, sidra, aperitivos a base de vino, crema de casis y vinos dulces naturales de menos de 18 grados. La licencia 4, la llamada gran licencia, autoriza además los destilados: ron, whisky, ginebra, licores digestivos.

La diferencia práctica: la licencia 3 se obtiene con una simple declaración en el ayuntamiento. La licencia 4 ya no se crea. Se compra o se transfiere, entre 7.500 y 30.000 euros según el municipio, y debe explotarse sin interrupciones superiores a cinco años, so pena de caducidad.

En todos los casos, la declaración se presenta en el ayuntamiento al menos quince días antes de la apertura, con el permiso de explotación en la mano.

¿Hace falta una autorización del ayuntamiento para abrir un restaurante?

No hay una autorización general, pero sí varios trámites obligatorios ante el municipio. La declaración previa de licencia es uno de ellos. Se le suman la autorización de rótulo, la declaración de obras si modifica la fachada y el expediente ERP.

Un restaurante es un establecimiento de pública concurrencia. Debe presentar en el ayuntamiento una solicitud de autorización de obras ERP, que examinan la comisión de seguridad y la comisión de accesibilidad. Calcule de dos a cuatro meses de tramitación. Es el plazo que más se subestima en un calendario de apertura.

La ocupación de la vía pública

Una terraza en la acera ocupa el dominio público. Requiere una autorización de ocupación temporal concedida por el ayuntamiento, personal, precaria y revocable. Conlleva una tasa calculada por metro cuadrado.

Las tarifas varían enormemente: unos cientos de euros al año en un municipio mediano, varios miles en una gran ciudad turística. Una terraza de 20 m² puede suponer el 30 % de la facturación de verano. Compruebe si es viable antes de comprometerse con el arrendamiento.

Higiene, seguridad e información al cliente

El plan de control sanitario es el documento que los inspectores piden en primer lugar. Reúne sus procedimientos de limpieza, sus registros de temperatura, su trazabilidad de proveedores y su gestión de residuos.

A eso se suman obligaciones de información al cliente. La información sobre alérgenos es obligatoria para los catorce alérgenos mayores, en soporte escrito y accesible. La exhibición de precios debe verse desde el exterior y leerse con claridad en sala. Estos dos puntos concentran buena parte de los requerimientos normativos en las inspecciones de la DGCCRF.

El calendario real: ¿cuánto se tarda en abrir?

Entre la primera idea y el primer servicio, calcule de 9 a 18 meses si monta el negocio desde cero y de 4 a 8 meses si lo traspasa. Esta es la secuencia que funciona.

Meses 1 a 3: encuadrar el proyecto

Estudio de mercado, definición del concepto y previsión financiera a tres años. La previsión es el documento que le abre las puertas del banco: ratio de materia prima objetivo, masa salarial, alquiler, umbral de rentabilidad y número de comensales necesarios por servicio.

Meses 3 a 6: local, financiación, forma jurídica

Búsqueda del local, negociación del arrendamiento comercial, presentación de los expedientes bancarios, elección de la forma jurídica y constitución. Firme el arrendamiento con condición suspensiva de obtener el préstamo y la autorización ERP. Esa cláusula le evita el peor escenario.

Meses 6 a 12: obras, formación, contratación

Presentación del expediente ERP, obras, instalación de la cocina profesional, formación en higiene y permiso de explotación, declaración de licencia, contratación y redacción de las fichas técnicas.

Las dos últimas semanas

Declaración ante la DDPP, visita de la comisión de seguridad, puesta en marcha del TPV, pruebas de producción en condiciones reales y dos servicios de prueba con allegados. Ahí detectará los errores de circulación en sala que nadie prevé sobre plano.

Es también el momento de cerrar la carta y su versión digital. Una carta digital para restaurante le permite corregir un precio, retirar un plato agotado o añadir la mención de un alérgeno sin reimprimir nada. Como las primeras semanas de actividad son las que más mueven la carta, el ahorro es inmediato.

Los errores que más caros salen el primer año

Aproximadamente uno de cada dos restaurantes cierra antes de los cinco años. Las causas se repiten y casi todas se detectan ya al montar el expediente.

Un alquiler demasiado alto. Por encima del 10 % de la facturación prevista, el margen desaparece. Es el punto de no retorno más frecuente.

Una carta demasiado larga. Cuarenta referencias obligan a mantener stock, generan desperdicio y tensionan la cocina. Una carta de doce a quince platos, renovada con regularidad, da mejor margen y mejor servicio.

La falta de fondo de maniobra. Un presupuesto que se acaba el día de la apertura condena al establecimiento al tercer mes. Prevea seis meses de gastos fijos en tesorería.

Fijar precios a ojo. Cada plato debe tener su ficha técnica y su coste de materia prima calculado. Un ratio de materia prima por encima del 30 % en restauración tradicional indica un problema de raciones o de compras.

Abrir un restaurante sigue siendo una aventura al alcance de muchos: sin titulación exigida, con un marco jurídico legible y con las ayudas necesarias disponibles para quien prepara bien su expediente. La dificultad no está en abrir. Está en aguantar el segundo año, y eso se decide en las cifras que ponga hoy sobre su previsión.

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